Trio con la esposa y la hija postiza

Ha sido buena cosa casarse en segundas nupcias con esta guapa madurita, que traía como regalo una hija veinteañera. Y lo del regalo era algo inesperado, en un principio este tipo pensó que sería un problema al que quizá no pudiera acostumbrarse. Pero a lo que ahora no se acostumbra es a sus originales maneras de convivencia familiar: comidas de pollas, coños abiertos, trios de sexo… Todo esto juntas y mano a mano, y el hombre no está seguro de poder sobrevivir a este exceso de porno familiar si se sigue dilatando mucho en el tiempo… aunque no hay manera mejor de irse al más allá.

orgias familiares